jueves, 5 de noviembre de 2009

La Edad de la Razón

Cuentas ya varias decenas de anillos, y alguno de ellos es grueso, como la grasa que se acumula en tu corazón y que un día te cobrará ciertos intereses acumulados.
El paso de las estaciones te ha dejado recuerdos de un bagaje que, o bien llevas contigo, o bien has extraviado.
Sólo pareces acordarte de los golpes recibidos, como si tus directos no hubieran noqueado una buena relación de nombres que voluntariamente has inmerso en tu olvido.
Unas cuantas veces has querido resetear, aun sabiendo que esto no funciona así, y así apenas faltan unos pocos días de calendario, de esos que pasan como por ensalmo, para convencerte de que no hay más fuelle, de que se acabó el carbón, de que no hay más cera que la que arde.
Están entrando en el territorio de los adioses que ya no son hasta luegos.
Miras al cielo, azul, y todavía la luna se inclina un poco a la valenciana.
Corre esa brisa fresca que invita al abrigo leve, al calor relativo.
Y compruebas que la noche se echa encima.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

El Gallo por San Pablo

Aun sin olivos que no sean ornamentales, apenas sin maizales y campos de alfalfa, con una huerta achicada a arqueológicos restos, apenas unos árboles frutales de los miles que eran, casi sin animales de granja, esta ciudad puntea, de vez en cuando, que fue rural antes que metropolitana.
Fue rural, aun cuando lo rural lo hemos reducido a la casa de turismo, en miniciudades cuando las fiestas locales, en museos de interpretación de un pasado que ni se quiere entender, ni con el que siempre se puede estar orgulloso.

Fue rural, porque esta ciudad, aun en los momentos de sus portentosos palacios renacentistas, de sus maravillosas casas modernistas, estaba simbiotizada de forma vital con su entorno.

Y este gallo del pasado transitaba por el barrio de San Pablo, no por el de la Madalena, en el que sí hay alguna referencia ornamental y referencial dedicada a este ave.

Aun perdedor en la pugna con el león, animal que todos consideran símbolo de la ciudad, y al que la ciudad otorga una imaginería más variada y abundante, es este gallo emblema con el que yo me siento más a gusto como indígena de esta tierra.

Es más cercano, producto local de un mercado que no precisa importarlo de otras latitudes.

Encarna valores menos subidos de humos, menos pretenciosos, que los que achacan al pobre león, que de tanta responsabilidades que le echan encima, casi se nos extingue.

Es más francés, que es algo que los afrancesados siempre valoramos en su justa medida.

martes, 3 de noviembre de 2009

Motivos son, azul es

"Nos sobran los motivos"
Joaquín Sabina, 1999

Esta sala de espera sin esperanza,
estas pilas de un timbre que se secó,
esta mala ventura, esta contradanza,
este tráiler de mudanzas,
con los muebles del amor.

Esta campana herida en el campanario,
esta mitad partida por la mitad,
estos besos de Judas, este calvario,
este look de presidiario,
esta cura de humildad.

Este cambio de acera de tus caderas,
este payaso que ya no hace reír,
este arrabal sin grillos en primavera,
ni espaldas con cremallera,
ni anillos de presumir.

Este dulce de leche contaminado,
este perro andaluz sin domesticar,
este orgullo de principe destronado,
esta esquina del pecado,
esta ruina de Don Juan.

No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir “condios” a los dos
nos sobran los motivos.

Esta necesidad de necesitarte,
este llamarte sin quererte llamar,
este olvidarme del deber de olvidarte,
este lunes, este martes
y el miércoles que vendrá.

Esta lágrima de hombre de las cavernas,
esta horma del zapato de Barba Azul,
que poco rato dura la vida eterna
por el túnel de tus piernas
entre Córdoba y Maipú.

Esta guitarra húerfana y delirante,
con su terco knock knockin’ on heaven’s door,
estos dedos que dejan caer un guante,
delicado y transhumante,
a los pies de un trovador.

Este Land Rover aparcado en tu puerta,
la rueca de Penélope en el Luna Park,
este sueño que sueña que se despierta,
esta caracola muertasin la gramola del mar.

No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.

Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolaciónde saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir “condios”
a los dos nos sobran los motivos.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Viva la República

Desde la Jefatura del Estado hasta las cloacas de la democracia, un fantasma recorre la estancias de las instituciones más representativas (los bancos, los palacios arzobispales, los despachos cuartelarios), y toma cuerpo en tres colores, tres.
Monarquía, iglesia católica y democracia, como si algo tuvieran que ver las dos primeras con la tercera, y si alguien lo pone en duda, ¡que le corten la cabeza!
Leyes injustas, leyes mejorables, leyes que nunca serán, porque las leyes son porque alguien quiere que sean así, que no caen del cielo por la gracia de dios.
Economías de mercado asociadas a la libre elección, a la libertad, cuando todos saben, hasta el ministro de las economías, que esto no es así ni en los cuentos de niños.
Valores desvalorizados, culturas desculturalizadas, la nada más absoluta.
Tolerancia en lugar de justicia, caridad en lugar de redistribución.
Medios de información que desinforman, mienten, en nombre de la responsabilidad social corporativa.
En medio de este panorama, los únicos que lo tienen claro, crecen, se multiplican, y se refundan, de mano de nacionalistas antinacionalistas, de fundamentalistas antifundamentalistas, de provida pro pena de muerte.
Y los tres colores siguen con su reto: otro mundo es posible, y para ello hay que poner el mundo patas arriba, que las cosas tal y como están dan para lo que dan, y poco más.
Viva la República.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Mujer es

La de la izquierda y la de la derecha,
la escarlata y la floreada,
la que te mira y la que mira por dónde,
la de mango y la de la manga del mal mayor,
la que posa y la que es procesada.

Si en el jardín del Temple, con una y no con otra pasearía.
Si en la fuente de al lado, de una bebería, y no de la otra.
Si en la vecina casa de Martí, con una poetizaría, y con la otra, no.
Si en la puerta romana, a una abriría, y a la otra, pues no.

Mujeres son, pero sólo mujer es.

viernes, 30 de octubre de 2009

Nazionanismo


Doctrina teórica política y movimiento práctico de ella emanado que externaliza los conflictos sociales y los transforma en pugnas entre naciones, sociedades y territorios, como entidades orgánicas que agrupan a toda la población que es significada con las etiquetas comunes de "nacionalidad", "lengua", "bandera" y, las más de las veces, "religión".

La identidad colectiva nazionanista está fundada, construida y resuelta en el hecho de pertenecer a una nación determinada, sea ésta real o imaginaria, al parecer sin que exista preeminencia de unos grupos y/o clases sociales sobre otros, y sin que la propia identidad nacional parezca ser nunca causante de conflictos con otras identidades nacionales.

Hay nazionanismos periféricos, centralistas, centrípetos, y centrífugos, y a pesar de las apariencias, de los gestos encontrados, nazionanismo, liberalismo y capitalismo conviven en buena sintonía.

jueves, 29 de octubre de 2009

Zaragoza

Esta precisa geografía bascula, perezosa, entre los estériles montes y las ubérrimas riberas. Alterna oximorónicos ecosistemas con una equilibrada y lunática expresión de asombro, como si con ella no fuera el asunto. Subsume las energías de su entorno, que su cardo y decumano alcanzan ya los centenares de kilómetros, que tanto vampiriza como energiza a quienes alcanza.
Es rabiosamente constitucional por lo provinciana, y bien que se enorgullece de ello, y bien que lo ejercita todos y cada uno de los días de la semana, porque aúna providencia por vocación, por imposición armada, y aun por conveniencia económica de esa su característica burguesía media-alta que sería más feliz en la León de la Legio VI: un campamento militar en el que hacer grandes negocios, un buen pilar con el que simbiotizarse como totem-moloch, y ya está.

Y todo lo demás es contingente: las gentes, los paisajes, los espacios comunes, la vivienda privada y los edificios públicos, todo va y viene llevado por la marea de las modas que visten y desvisten las apariencias. Se ha hecho y rehecho docenas de veces, de forma orgánica, o más bien glandular, al servicio de los dineros, de esas cuatro, o tres, familias de cuyo nombre no quiero acordarme, y que acaparan el alfa y el omega de lo que se hace y se deja de hacer.

Muchas transiciones ha conocido su plástica trama urbana, que si una vez fue esplendorosa ciudad blanca, luego se hizo gótica, barroca, cuartelaria, expositiva, especulativa. Ahora dice que quiere ser florero del mundo, y hasta culturalia de la Europa, pero con unas definiciones de flor y cultura que más entroncan con el negocio, el milenario negocio de la apropiación del trabajo ajeno a cambio de nada, o de casi nada, que con otra cosa.