jueves, 18 de noviembre de 2010

Muertos 18

[II] (...) El litigio sobre la realidad o irrealidad de un pensamiento que se aísla de la práctica, es un problema puramente escolástico*.

K. Marx, Tesis sobre Feuerbach (1845)


*escolástico: forma de interpretar el mundo como asunción de revelaciones, dogmas y tradiciones religiosas que conforman de forma autoritaria todo conocimiento.


Muertos 17

-En los últimos meses han ido apareciendo diversas opiniones en torno a la necesidad de una refundación de la izquierda. ¿Compartes esa idea?
-Sí, pero con matices. Los matices son respecto a lo que significa “refundar la izquierda”. Si de lo que se trata es de armar otro partido político, con los mismos mimbres que los actuales, no creo que nos sirva de mucho. En estos momentos nos encontramos con un problema muy importante de desorientación de lo que llamamos izquierda, y es que los antiguos métodos están fracasando: en Brasil llega al poder un sindicalista de izquierda, en Uruguay llega a presidente un ex -Tupamaro… y en Cataluña tenemos en el gobierno a todos los partidos tradicionalmente de izquierdas… podríamos decir que “la izquierda llegó al poder”, y sin embargo las cosas han cambiado muy poco aquí y allá, y las políticas neoliberales, las medidas antisociales, la desigualdad, el paro, las privatizaciones de servicios públicos, etc. etc., continúan campando a sus anchas.
Por lo tanto, no es sólo cuestión de refundar un partido de izquierda, sino de repensar la forma de organizarse y de actuar para que los principios de la izquierda tengan alguna posibilidad de avanzar. Y ello implica dos cosas: la primera un espacio común de todos aquellos grupos, plataformas, organizaciones, coordinadoras, movimientos sociales, sindicalistas, activistas varios, etc., para elaborar propuestas alternativas y acciones comunes. Y la segunda, qué hacer para llegar a la población: los millones de parados, de jóvenes, profesionales, intelectuales, trabajadores/as, inmigrantes, clases populares… en fin, a la ciudadanía en general, o como mínimo a aquella parte de la ciudadanía que sufre directamente los males del sistema, que son la mayoría.

Miguel Riera, de El Viejo Topo, entrevista a Rosa Cañadell (portavoz del sindicato USTEC (enseñanza) y Presidenta de FARGA (Foro Anticapitalista de Reflexión y Generación de Alternativas).

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=115271

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Muertos 16


"¿Quién puede racionalmente estar en contra de la Expo 2014?"

Juan Alberto Belloch, racionanista

Muertos 15

"Consideramos la filmografía de Luis G. Berlanga como altamente inadecuada para su exhibición en cines españoles.

Su falta de patriotismo es alarmante y rebosa comunismo, masonería y libertinaje, todos impropios de esta regia nación, una, grande, libre, católica, apostólica y romana".

Censores cinematográficos españoles, 1969.

(En la foto, un inadecuado y un falto de patriotismo,
un alarmante y un rebosante,
un libertino y un comunista,
un masón y un impropio
)

lunes, 15 de noviembre de 2010

Muertos 14

El Parlamento Europeo ha otorgado, por tercera vez en los últimos 9 años, el Premio Sajarov a la Libertad de Conciencia, dotado con 50.000 euros, a un representante de la llamada “disidencia” cubana: después de Oswaldo Payá y las Damas de Blanco, este año ha sido concedido a Guillermo Fariñas. Candidaturas como la de la saharaui Aminatu Haidar o la de la ONG israelí Breaking the Silence han quedado en el camino, un año más. Algo curioso si se compara con objetividad la realidad de derechos humanos de Cuba con la de tantos países del mundo, entre ellos algunos de su región, como Honduras o Colombia; y más aún, si se tiene en cuenta que Cuba está al final de un proceso de excarcelaciones de todos los que la Unión Europea considera como “presos politicos”.
Fariñas es una de las figuras más mediáticas de la llamada “disidencia” cubana. Conocido por sus huegas de hambre, se define a sí mismo como un “contrarrevolucionario” cubano, y dice ser partidario de la lucha “no violenta” contra la Revolución. Numerosos medios internacionales le denominan incluso el “Gandhi cubano”. Pero, ¿qué hay de cierto en lo que cuentan los medios e instituciones que le defienden y sostienen?
En la justificación del Premio Sajarov, por ejemplo, el Parlamento europeo afirma que las estancias de Guillermo Fariñas en prisión se debieron a su actividad política. Sin embargo, si repasamos su historial penal, vemos que esto es absolutamente falso.
Fariñas ha sido juzgado y condenado en Cuba en dos ocasiones. En 1995 fue sentenciado a tres años de prisión sin internamiento y a una multa de 600 pesos, por la agresión a una compañera del hospital en el que trabajaba, a la que ocasionó múltiples lesiones en rostro y brazos. La prensa internacional ha silenciado completamente este suceso, que sin duda quebraría la imagen de su defendido. Varios sitios webs, como la enciclopedia Wikipedia, relativizan la citada agresión sosteniendo que se dio al calor de una discusión en la que Fariñas acusaba a aquella de corrupción.
Fariñas fue protagonista de una segunda agresión violenta en 2002, en la ciudad de Santa Clara. En aquella ocasión, agredió con un bastón a un anciano tras una discusión política. Como consecuencia, a esta persona se le hubo de practicar una intervención quirúrgica para extirparle el bazo. Fariñas fue condenado a cinco años y diez meses de prisión. Los grandes medios tampoco han reflejado este suceso.
Fariñas tiene estrechos vínculos con personas y organizaciones de la extrema derecha de Miami, de quienes recibe financiamiento. Los pagos a Fariñas son reconocidos por él mismo en una carta, de agosto de 2009, dirigida a Ángel de Fana Serrano, conocido terrorista de Miami vinculado con la organización paramilitar Alpha 66. Curiosamente, en fechas recientes Fariñas aplicaba el calificativo de “terroristas” a los mapuches chilenos que realizaron una larga huelga de hambre durante el verano de 2010.
Al contrario que las protestas de los luchadores mapuches, las huelgas de hambre de Fariñas son ampliamente cubiertas por los medios internacionales. La última la realizó entre febrero y julio de 2010, reclamando la liberación de los que calificaba como “presos de opinión” de Cuba. Estos presos, muchos de los cuales han sido ya liberados por el Gobierno cubano tras un acuerdo con la Iglesia católica y el Gobierno español, fueron condenados en tribunales de la Isla por su financiamiento por parte del gobierno de EEUU, superpotencia que –recordemos- somete a Cuba a un bloqueo económico condenado por toda la comunidad internacional. Solo la Agencia para el Desarrollo Internacional de EEUU (USAID) destinó, para el año fiscal 2009, la suma de 15,62 millones de dólares a la llamada “disidencia” cubana, con la intención de derrocar el orden constitucional de Cuba. Las cantidades procedentes de otras instituciones, así como de organizaciones que a su vez son financiadas por el gobierno de EEUU, multiplica esa cifra. Desde un punto de vista jurídico, este financiamiento convierte a dichos “disidentes” en agentes al servicio de una superpotencia, lo que es penado en cualquier país del mundo.
Hace meses, el gobierno español ofreció a Fariñas la posibilidad de emigrar y ser acogido en territorio español. Puede resultar curioso que alguien que, en sus constantes apariciones en la prensa internacional, dibuja como un infierno la vida en Cuba, se niegue a emigrar a la novena potencia económica del mundo y prefiera seguir viviendo en un país bloqueado del Tercer Mundo. Pero no lo es tanto si se tiene en cuenta que abandonar Cuba significaría para Fariñas el fin de las cuantiosas ayudas financieras desde Miami y de los premios millonarios de la Unión Europea.

José Manzaneda, Guillermo Fariñas, lo que los medios ocultan del "Gandhi cubano"

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=116568&titular=guillermo-fari%F1as-lo-que-los-medios-ocultan-del-%22gandhi-cubano%22-

domingo, 14 de noviembre de 2010

Muertos 13

El modo de conocimiento de la realidad que hoy prevalece, sobre todo en el ámbito de la política, es el conocimiento imaginario, un conocimiento que Spinoza definía como inadecuado, pues nos presenta los efectos separados de sus causas. Este conocimiento confuso que obtenemos por los sentidos, o cuando sabemos algo de oídas, se basa en la fe y no en una inferencia lógica. Es un conocimiento basado en ideas inadecuadas e incompletas cuya causa no es nuestra capacidad de conocer sino una determinación exterior a esta, que puede ser por ejemplo la palabra o la imagen transmitidas por los medios de comunicación, o más bien de propaganda.
Ante estas imágenes y palabras somos estrictamente pasivos y es indiferente que González, Buffett (financiero de Wall Street que afirma que "hay guerra de clases, pero la estamos ganando nosotros") o el mismísimo Hitler digan una verdad o una mentira. El efecto de esas palabras e imágenes no será un conocimiento verdadero, porque no constituyen un verdadero conocimiento. Tal es el efecto de esa "estetización de la política" que ya denunciara Walter Benjamin en los años 30.
El conocimiento imaginario, aquél que sólo reconoce verdades de la fe (en lo que otro nos revela) y no conoce las de la razón y el entendimiento (que investigan las causas), es el que acompaña a todo tipo de servidumbre. Nos encontramos así ante una enorme dificultad a la hora de discernir lo verdadero de lo falso, pues no existe ningún criterio que permita hacerlo.
Para conocer la falsedad, es necesario conocer la verdad, pero esto resulta imposible desde la imaginación. En una coyuntura adecuada, uniéndonos a otros individuos de forma que aumente nuestra capacidad de actuar, es posible llegar a la verdad no mediante la trascendencia divina, sino por la construcción activa de lo común. Una vía es, entre otras muchas cosas, el lenguaje que nos pertenece a todos y sobre el que el poder puede muy poco. El lenguaje tiene gramática pero no gobernantes ni gobernados. A partir del lenguaje es posible interpretar los enunciados de los poderosos, de González, de Zapatero, de Hitler o de Ratzinger como fenómenos naturales cuyo conocimiento no requiere ninguna revelación, ni la de Dios ni la de sus autores, sino una investigación de sus condiciones de producción y de existencia. Es posible así investigar las causas y efectos del lenguaje del poder y obtener sobre él un conocimiento verdadero que nos permita afirmar una verdad, pero sobre todo una potencia al margen de él.

John Brown, Felipe González: Más allá de la verdad y la mentira

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=116646

Muertos 12

Más de la mitad de los estadunidenses ven favorablemente al movimiento Tea Party. Las quejas son legítimas. Durante más de 30 años, los ingresos reales de la mayoría de la población se han estancado o declinado mientras las horas de trabajo y la inseguridad han aumentado, junto con la deuda. La riqueza se ha acumulado, pero en muy pocos bolsillos, llevando a una desigualdad sin precedentes.
Con todo derecho, la gente quiere respuestas, y no las está recibiendo salvo por parte de voces que dicen cuentos sólo creíbles si se ingresa en el mundo de la irracionalidad y engaño.
Sin embargo, ridiculizar las argucias del Tea Party es un grave error. Es más apropiado comprender qué hay detrás del atractivo popular del movimiento, y preguntarnos por qué gente justamente enojada está siendo movilizada por la extrema derecha y no por otro tipo de activismo constructivo.
Los que simpatizan con el Tea Party están escuchando que toda institución, gobierno, corporación y las profesiones, está podrido, y que nada funciona. Y los demócratas no se pueden quejar. Ronald Reagan y sus sucesores republicanos quizá hayan sido los peores culpables, pero las políticas empezaron con Jimmy Carter y se aceleraron con Bill Clinton. Durante las elecciones presidenciales, los principales electores de Barack Obama fueron las instituciones financieras, que han conquistado un dominio notable sobre la economía desde la generación pasada.
Ese incorregible radical del siglo XVIII, Adam Smith, hablando de Inglaterra, dijo que los principales arquitectos del poder eran los dueños de la sociedad –en su día, los mercaderes y los fabricantes– y ellos se aseguraban de que la política gubernamental atendiera escrupulosamente a sus intereses, por más doloroso que resultara el impacto para el pueblo inglés; y peor aún, para las víctimas de la salvaje injusticia de los europeos en el extranjero.
No habrá escasez de tareas para quienes intentan presentar una alternativa a la furia y la equivocación mal dirigidas, ayudar a los incontables afectados y encabezar el avance hacia un futuro mejor.

Noam Chomsky


http://www.jornada.unam.mx/2010/11/07/index.php?section=opinion&article=030a1mun