jueves, 19 de noviembre de 2009

Harina de este costal

Comenzó siendo molino de aceite, en el XVIII siglo.

Desde mediados del XIX, harinera fue, hasta el año 1 del siglo XXI.
Después, al albur de quien (mal)manda en la sede municipal, acumula proyectos diversos que, a fecha de hoy, incluso de mañana, en nada se han concretado.
La harinera de San José tiene una trastienda visible, por detrás de la avenida, con rastros de los usos de ese pasado que, como los refugiados acumulados en el filme Casablanca, esperan tiempos mejores, esperan tiempos mejores, esperan..., en la autodenominada "ciudad del agua".

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Colchón de agua



Paseando por la ribera del Canal,
tal día como éste.
De un lado,
el cauce seco,
por las obras del Puente de América.
Del otro, el de la foto,
ánades circunvalando
el colchón de una cama,
que ya no es tal,
que es ya literal colchón de agua,
depositado por la tradicional
generosidad zaragozana.

Es que estamos que lo tiramos todo,
¿verdad Juan Alberto?


martes, 17 de noviembre de 2009

Más turbación

Placentera liberación energética.
Impulsos nerviosos satisfactorios.
Sangre redirigida a explosión gustosa.
Personal y plácida crisis orgánica.
Reequilibrio entretenido de tensiones.
Pulsión íntima y divertida.
Conocimiento corporal, bien solitario, bien compartido.
Imaginación sensual.

Por eso mismo,
diana atávica de la represión:
la casposa ecclesia vaticana,
la vernácula disciplina militar,
la inquietante moralina capitalista.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Veintene

En la foto, Moscardó y Muñoz Grandes a finales de 1941 en un cementerio de la española división azul de la Wermacht, en la invadida Unión Soviética.
Ese fascismo, ramificado en fascismos centroeuropeos y también periféricos, como el español, cada uno con su peculiar trayectoria socio-económica, fueron paridos para cumplir una determinada función social.
Que la parafernalia, banderas, uniformes, gestos teatrales, figuras carismáticas, no oculten su gestación, génesis, y los determinantes apoyos en las clases altas y sectores sociales que componían la hegemonía económica del momento, tanto para garantizar su triunfo, como para legitimar la violencia con que arrasar a los oponentes sociales y políticos, a los proyectos alternativos que personificaban, y a su memoria.
Que el veintene sirva para reivindicar la memoria de quienes defendieron otros proyectos y fueron derrotados de tal forma, que casi acaban enterrados en una memoria desmemoriada.






domingo, 15 de noviembre de 2009

Tifón

Allá por el año 41 del siglo XX los alemanes nazis estaban por estas fechas en pleno operativo para conquistar Moscú, entonces capital de la Unión Soviética.
Sus anecdotarios de la guerra cuentan que las cúpulas del Kremlin llegaron a ser perfectamente visibles mediante simples prismáticos.
Esta operación fracasó, según los alemanes, porque hacía frío selectivo (sólo les afectó a ellos) y por la locura de Hitler, que sólo entonces empezó a manifestarse.
Fracasó, quedándose a unos pocos kilómetros de su meta, la Plaza Roja.
Un par de años antes, la URSS recuperó la parte oriental de la Polonia invadida por los alemanes, adelantando de esta forma unos 200 km. su frontera occidental, la única por la que los alemanes tendrían que avanzar en caso de la anunciada guerra.
Sin estos 200 km. de más, hay divagaciones sobre hasta dónde hubieran podido avanzar los alemanes, sobre si Moscú hubiera caído, o no, sobre el curso de los acontecimientos, etc.

Esto es un ejemplo de historia contrafactual.

Que cada cual saque sus conclusiones.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Camps de la CAV

Ah...
Esos feraces campos de naranjas,
en que ahora campan rancias ratas.
Qué tremendos procesos,
qué bizarras mutaciones,
o más bien,
cómo coño hemos hecho las cosas,
para coronar a estos monstruos.
Que no son sino símbolos,
muestras, síntomas,
de derrota, de retroceso.
Estos campos arrasados,
estos eriales de la inteligencia,
ya emocional, ya cartesiana.
El capitalismo de rostro humano.

La lucha continúa.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Sarna con gusto


Si es así, no puede picar, no.
Que eso nunca será molestia,
pese a posturas, gestos.
Esos rictus no denotan cansancio,
porque uno no se cansa de tus ojos,
al menos cuando no traspasan.
En conjunto, y resumiendo,
esto no puede ser incomodidad,
que aunque brinque,
no sarno con gusto.