viernes, 30 de abril de 2010

Panta rei

Fue Heráclito netamente aforístico. Su estilo remite a las sentencias del Oráculo de Delfos y reproduce la realidad ambigua y confusa que explica, usando el oxímoron y la antítesis. Era conocido como «el Oscuro», por su expresión lapidaria y enigmática, y ha pasado a la historia como el modelo de la afirmación del devenir y del pensamiento dialéctico.
Se le incluye entre los primeros filósofos físicos, que proclamaban que el mundo procedía de un principio natural. Para Heráclito, este principio es el fuego, metáfora del movimiento y cambio constante. Esta permanente movilidad se fundamenta en una estructura de contrarios: la contradicción está en el origen de todas las cosas.
Su filosofía se basa en la tesis del flujo universal de los seres: Panta rei (πάντα ρει), todo fluye. El devenir está animado por el conflicto: La guerra (pólemos) es el padre de todas las cosas, pero una contienda que es armonía, en el sentido de un ajuste de fuerzas contrapuestas. El devenir resultante no es irracional, ya que el logos, la razón universal, lo rige: Todo surge conforme a medida y conforme a medida se extingue. Y el hombre puede descubrir este logos en su propio interior, pues el logos es común e inmanente al hombre y a las cosas. El principio es fuego. El fuego es agua. El agua fluye. Fluye, luego es. Es, y se extingue. Y vuelta a empezar.

jueves, 29 de abril de 2010

Resistencias

A don Ramón Pignatelli de Aragón y Moncayo Carrafa Fernández le costó no pocos sofocos afrontar la empresa de promover el Canal Imperial de Aragón, precisamente en su tierra, con sus paisanos de clase. Aunque emparentado con tres de lo más importantes patrimonios nobiliarios de Aragón, lo que le clasificaba sin ambages en la zona noble de los estamentos sociales, la empresa del Canal le generó importantes resistencias, tanto entre la nobleza, incluyendo algún familiar directo, el cabildo catedralicio del que formaba parte, y entre la oligarquía ganadera de Zaragoza.
Aparte de posibles celos, envidietas, y rencores acumulados, se trataba de una lucha por el poder. La modificación en la correlación social de fuerzas relacionada con los potenciales cambios económicos propiciados por las transformaciones agrícolas y comerciales vinculadas al Canal, fueron causa más que justificada para que los beneficiados por el statu quo vigente plantaran batalla a muerte ante la posibilidad de ver menguados sus privilegios.
Empeño y tozudez, definitorias del indígena aragonés pretecnológico, sin duda le propiciaron la suficiente mala leche como para no reblar ante la resistencia de los de su clase, precisamente los de su clase. El Canal se hizo. No se ha de hacer.


miércoles, 28 de abril de 2010

Fósil, fútil

En 1926, dictadura de Jose Antonio Primo de Rivera, se proyectó la "nueva cárcel" de Zaragoza, que luego fue prisión provincial. Capacidad para 300 reclusos, separados por sexos, celdas para comunes y de castigo, capilla, enfermería, talleres y economato. Ocupaba superficie cuadrada y murada. Los pabellones, en estructura radial.
Construida en ladrillo visto, destaca su fachada principal, simétrica, con elementos tomados de la arquitectura medieval. El conjunto se integra en las corrientes historicistas con definición neomudéjar.
El P.G.O.U.Z. (13/VI/2001) y el Plan Especial de Reforma Interior (mayo de 2002), catalogaron para su conservación los pabellones de entrada por la Avenida de América (incluyendo la capilla)
.
La única zona de la histórica cárcel que se conserva por su interés arquitectónico es el edificio de acceso desde la avenida de América, si bien de las definiciones de "conservar" que pueden aplicarse al estado actual del edificio "conservado", sólo encuentro relación directa con esa que dice que conservar es "tener todavía una cosa". Efectivamente, Zaragoza "tiene todavía" lo que queda de su antigua cárcel provincial, aunque ni está "mantenida", la degradación natural de las cosas impide tal quimera, ni está "guardada con cuidado", porque no tiene noticia ni conoce ninguna inversión planificada a tal efecto. Se trata de otro ejemplo de conservación regresiva, fosilizada, formal en las formas, legal en el procedimiento, y degradante en la práctica, ilustrativo de esta democracia de baja intensidad.




martes, 27 de abril de 2010

Poniquita

"Monumento Nacional a los muertos de la Legión. Zaragoza.
El conjunto es una obra sobria y emotiva que refleja la severa concepción de la vida y de la muerte por parte de la Legión, que honra aquí a sus heroicos legionarios muertos desde 1920 hasta la actualidad en defensa del nombre y la bandera de España.
Monumento de absoluta singularidad, por las excepcionales circunstancias que en él concurren, a saber:
1ª. La azarosa gestación que sufrió, tanto en el aspecto artístico (diversos proyectos), como en el económico.
2ª. El hecho de haber sido aserrada por unos vándalos el día 14 de abril 2005 la cabeza de la escultura en bronce (Millán Astray en ¾), obra de Mariano Benlliure.
3ª. Para su reposición, se encargó al escultor Ramon Ruíz de Conejo un busto del Genertal (sic) Millán Astray. Pero tanto el busto como la placa metálica que reza “Millán Astray” se colocan y retiran cada vez que se celebra un acto en el monumento (conmemoración, visita, misa...), proceder insólito, pero que viene impuesto por la barbarie de las tribus urbanas. Esta circunstancia del quita y pon hizo que el busto se realizase en barro patinado, de mucho menor peso que el bronce para los traslados."

Todo lo referido aparece, literalmente, en la web del Ayuntamiento de Zaragoza,
que no son delirios ni ensoñaciones de una noche de verano (aun en abril).

La inscripción que ilustra la foto dice:
"Siendo Jefe del Estado Español Francisco Franco Bahamonde,
S.A.R. D. Juan Carlos de Borbón y Borbón, Príncipe de España,
inauguró este monumento el XV de octubre de MCMLXXIV”.


lunes, 26 de abril de 2010

La Casa Blanca

En Zaragoza, las dos esclusas de Casablanca, o de San Carlos, se sitúan en punto kilométrico 81 del Canal Imperial de Aragón, y salvan un salto de agua de unos 6,5 metros de altura antes de cruzar el cercano río Huerva.
En su proyecto original, se trataba de una amplia intervención hidraúlica que incluía un puerto fluvial, noria con molino y batanes, además de la actual Almenara o Casa de San Carlos.
Siguen siendo consideradas una de las obras de ingeniería hidráulica españolas más importantes del siglo XVIII, proyectada y dirigida en el año de 1784 por los arquitectos ingenieros Julián Sánchez Boort, Fernando Ulloa y Luis Chimioni (autor del breve tratado Memorias de Arquitectura Hidráulica, 1781).
Construidas con esmerada obra de sillería en piedra, constituían una referencia de la actuación constructiva pública de la Ilustración, es decir, una obra pública planificada, financiada y ejecutada desde una administración central moderna.
La Almenara o Casa de San Carlos, utilizada inicialmente como almacén y posada, fue el lugar donde se firmaron las capitulaciones del Segundo Sitio de Zaragoza, en 1809, cuando la ciudad se rindió a las tropas francesas. Por el color de sus paredes exteriores, era conocida como La «Casa Blanca», y fue el sencillo origen de la denominación del barrio en que hoy se encuentra, y que entonces no existía.
Una leyenda urbana considera de forma delirante que su paso de "Casa Blanca" a "Casablanca" está motivada por la influencia del filme Casablanca (1942) de Michael Curtiz, algo ciertamente insólito en el contexto socio-político de la España franquista de la segunda mitad del siglo XX. No parece juicioso que una película abiertamente antifascista influyera lo más mínimo en el cambio de denominación de un barrio de una de las ciudades menos antifascistas del mundo.
Para eso está el nuevo barrio de Valdespartera, que sí contiene refencias claramente cinéfilas, aunque a los autores de algunas placas y rótulos habría que recomendarles un rápido visionado de "My fair Lady". Otra cosa es el absoluto dislate de Arcosur, con sus video-games elevados a delirante categoría identitaria y referencial.

domingo, 25 de abril de 2010

Aves

El viaducto del AVE sobre el río Huerva en Zaragoza,
es un puente con que el tráfico ferroviario
(AVES y convencionales, que aún los hay)
salva, por elevación, accidentes geográficos varios,
ya naturales (desniveles, cauces fluviales, seres vivos),
ya artificiales (carreteras, autovías, lavadoras).
Ocasionalmente, por él parecen transitar
aerodinos propulsados a motor,
que deben su sustentación en vuelo, principalmente,
a reacciones aerodinámicas ejercidas sobre superficies
que permanecen fijas en determinadas condiciones de vuelo.
Estos aerodinos son también aves,
en un latín aumentativo afrancesado y atildado,
si bien su grupo taxonómico no tiene nada que ver
con el que se originó, por natural evolución,
de amables dinosaurios carnínoros bípedos del Jurásico.




sábado, 24 de abril de 2010

Sin ceridad


"Sinceridad, en tus ojos cuando miran así
Sinceridad, es el nombre que encontre para tí."

Ricardo Cocciante, Sinceridad
¿Ganamos contigo?
Humanismo bancario que te cagas.