Después del amor, la tierra.
Después de la tierra, nadie.
Miguel Hernández, El último rincón (1939-40)

El día 8 de junio entró en vigor en Polonia una reforma de su código penal que prohíbe la utilización de simbología comunista en el país, equiparándola a todos los efectos con los símbolos nazis. A partir de esta fecha, en Polonia todo ser humano que, “con fines propagandísticos, produzca, registre, importe, compre, venda, regale, transporte o envíe” simbología comunista, podrá ser condenado a “multa, restricción de la libertad o privación de libertad por un plazo de hasta dos años”.Del prólogo de Santiago Alba Rico al libro de Salvador López Arnal, La destrucción de una esperanza. Manuel Sacristán y la Primavera de Praga: lecciones de una derrota. Editorial Akal, Madrid, 2010.